martes, 30 de mayo de 2017

PERMANECERÁS (Al General San Martín)

ME SIENTO MUY COMPLACIDA POR LA DECLARATORIA DEL MINISTERIO DE CULTURA DE LA NACIÓN PARA MI POEMA "PERMANECERÁS" (AL GENERAL SAN MARTÍN) - CON LA INTERVENCIÓN DE LA SECRETARÍA DE INTEGRACIÓN FEDERAL Y COOPERACIÓN INTERNACIONAL, DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO , Y LA DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS.



La luz crepuscular
detrás de aquellas cumbres
baña la osadía de la marcha
Y la mano altiva
de la roca milenaria
gesticula
el sendero que desandan
las sienes afiebradas.

Los pechos
ensanchados,
repletos...
Reventando
en el clamor de las batallas.

La poderosa mente
impulsora de ideales
no descansa...
Pujantes, impuestas metas,
sin límites,
sin distancias.

El viento de las cumbres
en afilados sesgos
marca los rostros.
Y la voz del hombre
se eleva
y avanza por el continente
proclamando
suelos libres
con fervor de Patria.

Permanecerás...
Más allá de la palabra.
En el silencio de las nieves,
en el silbo agónico
de las ventiscas,
en el ala del cóndor extendida,
cobijando tus colosales sueños
de Libertad Americana.

Lucía Giaquinto




miércoles, 24 de mayo de 2017

EN TU DÍA



Se desata el sonido
de alegres campanas
en dulce tañer,
anuncian en su vuelo
un día festivo…

Se oyen cerca,
muy cerca, casi al lado
de la blanca orilla
donde refulgen
doradas luces
en un acontecer.

A lo lejos,
un hombre inquieto
por tanto ajetreo
carga en su equipaje
rodajas de tiempo
sin pensar en él.

Cruza las distancias
que impone el silencio
de la travesía.

Y llega hasta la costa
desde mar adentro.
Repleto de espuma,
de yodo, de sales,
de quemantes soles
sobre su piel.

Pero,
entre algarabías
de voces amadas,
la mesa servida,
el pastel, las copas…
(Y las rosas rojas),
repican al viento
badajos de oro
en la bienvenida
Por muchos años más
de glorias y sueños.

¡Que se cumplan en tu vida!


martes, 21 de marzo de 2017

LA POESÍA.

LA POESÍA.

Cuando quede en mí el último suspiro
habré de decir que fui Poeta
y parí por caminos desolados
mis quimeras,
mi fe, mi amor y mis quebrantos,
por desparramar al viento
ese canto de luz o de tinieblas
que desde el fondo del alma nos anima,
nos impulsa, nos transforma, nos propala
más allá de las fronteras de la vida.

Y he de volver a renacer cada mañana
en la magia de la poesía.


Lucía Giaquinto.

jueves, 5 de enero de 2017

PERMANECERÁS (AL GENERAL SAN MARTÍN) EN BOULOGNE SUR MER / FRANCIA

Desde el esfuerzo personal, dedicación y compromiso con la cultura Lucía Giaquinto desembarcó con su evento La de las Siete Colinas en España, bajo esta premisa la poetiza victoriense ha logrado trascender con este congreso internacional de arte y literatura que ya contabiliza doce ediciones.
Mientras recorre Madrid, Giaquinto nos comenta que esta posibilidad de viajar a presentar su congreso fue gracias al esfuerzo personal, “viajamos junto a mi esposo el Ingeniero Jorge Buchaillot, docente y director en la Escuela Naval de Rosario – ciudad donde la escritora se afincó en el último tiempo.”
En diálogo por Whatsapp, con algunas interrupciones lógicas por la diferencia horaria, la entrevistada dijo a Paralelo 32 que el dinero para la difusión cultural llega siempre a cuentagotas, “Dinero para Cultura…los organismos oficiales nunca me han apoyado con dinero. Nosotros nos hacemos cargo de nuestros gastos. De igual modo, siempre agradeceré el apoyo del Sr Martin Bulos que generosamente durante seis años colaboro desde el Hotel Sol Victoria; y quienes contribuyeron comprándome libros para los gastos de estos eventos, fueron pocas personas, pero las tengo muy presentes”.
En España el Alcalde de Vélez-Malaga les brindó una sala “realmente fantástica, recién refaccionada, La de las Siete Colinas fue el 1er Congreso que se hizo en esa sala. Nos proveyeron del Sonido y sirvieron un lunch con caviar, salmón rosado, entre otro detalles”
Además Lucía, sumó a la presentación bailarines flamencos, un coro de Málaga, entre otros atractivos, y lo más alentador para estas latitudes y el espíritu creativo de esta escritora es que ella tenía un poema al General San Martin, denominado Permanecerás, que ahora integra los objetos de un lugar preferencial dedicado al prócer en Boulogne Sur Mer (Francia) “lo escribí en Victoria hacia 2005, el poema tuvo muy buena crítica y pensé llevarlo a Francia por el bicentenario de la Independencia. Hice trámites en el Ministerio de Cultura de la Nación. Pero todo tomo un camino más importante al enterarse el Movimiento Sanmartiniano Nacional”.
Giaquinto comentó a este Semanario que la representación en Mendoza la invitó a presentarlo en febrero en esa provincia por los 200 años del Cruce de los Andes, “No sólo presentar ese poema sino dar una conferencia, que llevó por título Tras las huellas del Exilio del General San Martín”.
Con esa apuesta como título, el siguiente paso fue documentarse al respecto, y avanzar en el abordaje con datos e imágenes para esa presentación. “Así fue que decidimos que al terminar el XII Congreso viajaríamos a Escocia, a ciertos lugares donde estuvo San Martin, tales como Edimburgo, Aberdeen y Banff – al castillo donde paso unos días San Martin”.
La siguiente escala fue Londres, a la casa donde vivió San Martin “Y a la Embajada Argentina en Londres – donde nos atendieron muy bien y se interesaron por nuestro trabajo. Esa Embajada nos puso en contacto con la Embajada Argentina en Francia, donde también hay interés por lo mismo. Pero ya habíamos ido a Boulogne Sur Mer y allí quedó mi poema (en un sector donde se pueden notar elementos característicos, incluso un maniquí de un granadero, armas, sables, y el poema de Lucía- N.R.). Estando en Aranjuez recibí las fotos donde fue colocado. Tiene el sello de Organización Internacional de Arte y Literatura La de las Siete Colinas”.
Sobre el final,  la victoriense remarcó que “es un alto honor haber logrado llevar el nombre de mi ciudad querida a ese lugar tan significativo para todos”.
Cuando estábamos terminando este escrito, Lucía nos informó que su poema recibió del Ministerio de Cultura de Nación la declaratoria De Interés Cultural (expediente número 9177/2016).

jueves, 6 de octubre de 2016

Análisis de la Obra Ante–réquiem - Obra Poética - Autor: Prof. Ernesto Kahan

Análisis de la Obra  Ante–réquiem - Obra Poética - Autor: Prof. Ernesto Kahan

(Editado en el libro “Ante Réquien”)


Ante- réquiem es un llamado desesperado a la humanidad surgido desde lo profundo de una mente superior, en desgarrantes súplicas ante lo que el hombre viene realizando desde sus orígenes para su propia destrucción, y de la naturaleza.

La Obra está dividida en XVIII capítulos; el IV titulado El Árbol.
Su diagrama consta de una parte central (Solista) y de nueve partes laterales (coros), a izquierda y derecha: Coro de adultos; Coro de ancianos; Coro de niños; Coro de soldados; Coro de todos -. Algunos de ellos introducidos en distintas oportunidades de la puesta escénica.

(I) (Solista) En el comienzo alude al nacimiento de la vida con palabras exquisitas cargadas de metáforas propias de un gran poeta:
“Después que la luz separada fue de las tinieblas y que las aguas lo fueron de las aguas y que verde fuera la tierra hierba, semilla-hierba para la hierba, semilla-árbol para el árbol, y estaciones para años, llegaron los frutos, la evolución y Adán”.
Con la introducción del Coro de Adultos - en el mismo capítulo - el autor utiliza el conjunto de voces para hacer referencia a la multiplicación de la vida por Adán y Eva, y a la muerte entre hermanos: “Adán hierba varón y hembra / Adán hierba hembra y Eva” / vida multiplicación y vida / y Abel y Caín / y la muerte en la hierba”
(II) Continúa en la parte central con: “En la hierba / y la muerte de la hierba / en la luz eterna prometida por el Dios en el Edén”.
Y la bendición a Eva entregada al amor y a la pasión: “Eva madre hierba / te entregaste al amor...¡Bendita seas! / ¡Ah! / En los prados / arqueada de pasión / apuntando a las estrellas / y cayendo en el barro / aguijoneada de placer / gimiendo. ¡Ah! /¡Bendita seas! Como yegua en tropel / en la madre hierba / ¡Bendita seas!”
Con erotismo y exaltación en las expresiones, el poeta nos hace ver las imágenes de Eva gozando del placer de la carne sobre “la madre hierba” (III)
(IV) El árbol ¡“Bendita seas!/ De manos inundada / fuego y dardos de caricias bisexuales / de eróticos cuerpos penetrantes ““...”
(V, VI) “Buscando los secretos en el árbol de la fruta nueva...”; “...” “Defendiendo a tus hijos de las guerras, apartándolos de la violencia” / “Bendita y libre seas”
En el capítulo VII se extiende el “Libre sea” por la liberación de la agresividad del hombre. Por la esclavitud de los pueblos en toda la tierra; “la inequidad del oro”; “la intoxicación de la naturaleza”; “... la miseria de los hombres / de sus guerras”.
En el mismo espacio se levantan las voces de los inocentes en el Coro de niños, con el pedimento que no se les cierren las puertas antes de pasar: “Libre sea / el agua para los manantiales / para los cursos y las plantas / el andar por el camino / el juntar perfumes para las mariposas”
Pero la hierba sobre el mundo está dañada. (VIII) y oímos llantos con gritos lastimeros: “¡Ay renovada esclavitud! / ¡Ay el lazo del cazador hombre! Su oro, su in-equidad” / Lloran por la muerte desaguada de la dañada hierba / por el mito de la autorregulación en los mercados, por el mito de la autoprotección de la naturaleza, por la pertinaz herida a los derechos humanos”.

Luego, la demanda del cese de la violencia por el Coro de soldados. Potenciada desde las palabras en Latín: “Confutatis, maledectis” / Dejemos la guerra”.
Concluye en aunada vociferación requiriendo “Paz, paz, paz...”

Nuevamente en la columna central se escuchan los lamentos en multiplicados ayes por el regreso de las tinieblas con la destrucción del mundo: “¡Ay los contaminantes! ¡Ay por la ecología! ¡Ay el porvenir! ¡Ay hombre! ¡Caín!”. (IX)

Entre lágrimas por tantos pesares el Coro de ancianos responde a cada párrafo del solista, con un doloroso “Amen”- acentuando de esta manera el reclamo por la liberación. (X, XI, XII, XIII, XIV) Y transformando la Obra en un rezo que se expande sobre el tronco de la misma (XV) en agónicas imploraciones: “Libre sea / del fuego de la guerra / de los tóxicos nubarrones / de las tinieblas que van secando las aguas y el llanto cruel de la hierba “ por la muerte lenta “de los árboles viejos”, por “la desaparición de los peces del mar”, por “la precoz muerte de las especies”

Con la entrada del Coro de todos, surgen las palabras cargadas de sonora e impactante inmediatez por el mal accionar del hombre - dignas de ser escuchadas en todo el planeta:
“¡Es nuestro el cometido!”
Y el Coro de niños brega por: “Vida en la tierra...”. “Armonía en las potencias”; “y los pasos y las letras / con rutas francas en Paz”.

La voz implorante del autor vuelve a transformarse en rezo: “Sea la vida en la tierra / sin bordes ni fronteras...” Y el “Libre sea” en las caminatas hacia una vida llena de esperanzas “... sin miedos a la historia / sin caídas hacia fangos en temibles nubarrones”. Con “El aroma de azul claro ya en el edén previsto...”...”y amor en hierba fresca”. Culminando con un urgente “Amén”. –XVI

El Coro de adultos refuerza la demanda de libertad para las doncellas en la elección de sus amados; de poder cuidar a sus hijos sin que se pierdan en las guerras.
”De caminar sin sellados visas por la bendecida Tierra madre...”. “Como mariposas en la selva...”. “Como independientes magistradas”.

Recuerdos y dilemas brotan desde las voces del Coro de anciano: “¡Recordadnos en la hierba! ¡En los infinitos dilemas!”. Palabras que se extienden en el capítulo XVII – parte central. “Recuerdos y dilemas con leyes de límites vagos” ¡Ah, bendita seas! Humana dignidad / entre todos los machos / y entre todas las hembras”. “Libertad / para todos los humanos”

El grito imperativo, de: “¡Alto!” A los ciegos pasajeros de la vida, “infectados en un relámpago de eternidad previo y postrero a la muerte”, es una poderosa advertencia a la humanidad para que dirija con prontitud su atención a ese camino equivocado por el que está transitando, el que inexorablemente la lleva hacia la destrucción total. (XVIII)

Coro de todos. Al finalizar la Obra, el autor vuelve a repetir en cada estrofa las palabras que golpean con fuerza al ser humano advirtiéndole la cruel realidad en la que está inmerso por propia determinación.
“Es nuestro el cometido” / “Nuestro es / nuestro es el cometido / antes del réquiem...”-

*

Ante réquiem es una Obra Poética magistral; cargada de claras imágenes, movimientos, colores, sabores y sonidos. La que nos hace vibrar desde el comienzo, con la descripción metafórica de la creación del mundo y el nacimiento de la vida. Y nos introduce con maravillosas expresiones, al paisaje del Edén.

Fluyen de ella los matices del verde en la transformación de la hierba y del árbol; el azul claro en el cielo; los sabores de las frutas tropicales; los sonidos en las trompetas de los querubines.

El movimiento lo apreciamos en las aguas; en la libre carrera del animal en tropel sobre la madre hierba; en las mariposas, en las caminatas.

Luego nos traslada a mundos de horror - certeros pincelazos de sapientes palabras ante la desaprensión del hombre que se conduce por el camino de la autodestrucción: Guerras, violencias, esclavitud, contaminantes, enfermedades

El autor deja un mensaje lleno de luz en advertencia sobre las desmesuradas tinieblas que acosan al mundo. Mensaje ineludible para la humanidad, el que deberá trascender todas las fronteras como un poderoso e indetenible eco, para que así penetre y se instale en lo más profundo de cada conciencia por su propia salvación.



Análisis de la obra:
Lucía Giaquinto

miércoles, 28 de octubre de 2015

Madre

                         


Te debo entre mis versos
manojos de palabras
que busco en esta hora
tan presente
tan lejana...

Palabras esculpidas
como tus palabras...
Perfecto diccionario
en tu mente
amplia de saberes.

Silencios infinitos
desandados solos
Llantos ...
resonando aún
en mis ventanas.

No supe por qué llorabas...

Quisiera escucharte
como en aquel cuento
donde fui Princesa,
Cenicienta,
o Blanca Nieves.

En las horas cortas
de la niñez
agotadas
sólo en un suspiro
que me mojó las alas.

Y...no pude volar
más allá de tus lamentos;
derrotar al monstruo
que aprisionó tu cuerpo.

No llegas...
No te asomas a mirar...

Te has detenido en el tiempo.